Consejos de una maestra para niños migrantes

Ha dado clases en escuelas y colegios de Florida a lo largo de la última década

Marta Nuñez es guatemalteca. Estudió educación en el estado de Florida y es ciudadana estadounidense desde hace cinco años. Ha dado clases en escuelas y colegios de ese Estado a lo largo de la última década y conoce de cerca los casos de numerosos alumnos, hijos de padres migrantes, que enfrentan desafíos para alcanzar el éxito en la escuela. Estas son sus recomendaciones para los padres de estos niños.

Lo primero y más importante: Involúcrese como padre con la escuela. No sea indiferente ante el éxito y mucho menos ante el fracaso escolar de su hijo. Participe, apóyelo a ser mejor, a convertirse en el mejor estudiante posible.

En Estados Unidos un joven puede tener una gran cantidad de oportunidades, por ejemplo, ir a una universidad gracias a becas y ayudas financieras de todo tipo, si sus calificaciones son buenas. Eso requiere esfuerzo no sólo de los maestros y del niño, sino también de los padres. El padre puede ser la mayor ayuda y el mayor estímulo para el estudiante.

Muchos padres migrantes pueden sentirse apenados de acudir a la escuela por diferentes razones. Por ejemplo, porque no habla inglés. No permita que eso lo limite a usted para ayudar a sus hijos a ser los mejores alumnos posibles. Pida a la escuela que le provea un traductor. En muchos estados, esto es obligación de la escuela. Si la escuela no puede o no quiere hacerlo, hágase usted acompañar por alguien que le traduzca. Quizá su hijo pueda traducirle. Si aún eso es difícil, lleve su teléfono celular y use el traductor de Google o cualquier otra aplicación para traducir lo que usted pregunta y lo que le responden. Muchos maestros, al darse cuenta de su interés por la educación de sus hijos, van a esforzarse por resolver sus dudas y le prestarán más atención al niño.

En algunas ocasiones también los padres migrantes se han visto intimidados de acudir a las escuelas por la presencia de Policía Migratoria, agentes de ICE, en las inmediaciones.  Las quejas de muchos miembros de las comunidades han hecho que en el estado de Florida, los agentes de ICE dejen de acudir a cazar a migrantes ilegales en estos sitios.

En el estado de Florida se ha emitido el Consent Decree. Se trata de una regulación legal para asegurar que los niños que aún no hablan el idioma inglés y se encuentran en proceso de aprenderlo tengan el mismo acceso al conocimiento que tienen los niños que hablan inglés como primer idioma.

El departamento de Educación en Florida se ve obligado a contratar a maestros que hablen el idioma de los hijos de migrantes para educarlos en esa lengua. 

Usted tiene que asegurarse que su hijo sea un buen estudiante.
Los niños que aprenden inglés rápido, captan el conocimiento en la escuela con mucha mayor agilidad y con más profundidad.

¿Qué significa para un padre de familia involucrarse con la escuela?

Asistir a las reuniones de padres. Acudir a las citaciones de los maestros que lo llaman para discutir algo sobre su hijo. Pero aunque no haya citaciones o no hayan convocado a reuniones para padres, usted puede acudir a la escuela para enterarse de lo que está pasando, de lo que le serviría reforzar a su hijo en diferentes materias.

La casa debe ser una extensión de la escuela para el niño. Ahí debe seguir reforzando el aprendizaje que obtuvo con el maestro.

Si usted no tiene internet en su casa o no tiene una computadora para que el niño estudie y aprenda, llévelo a la biblioteca  más cercana y asegúrese de que él aprenda cómo buscar ayuda allí. En todas las bibliotecas de Estados Unidos hay internet gratuito y computadoras.

En muchas ocasiones también hay tutores que ayudan a los niños con los deberes.

En algunas escuelas también usted puede encontrar que, a cambio de un pago relativamente bajo (US$70 al mes en muchas escuelas del Estado de Florida), su hijo puede permanecer un par de horas más después del final de las clases para hacer sus deberes con la guía de maestros. Este es un mecanismo útil y a bajo costo para fortalecer su aprendizaje.

Las iglesias también suelen ser un buen lugar para encontrar apoyo para mejorar el rendimiento de los hijos de migrantes. Muchas de ellas tienen programas de tutorías gratuitas por las tardes para los niños. Acérquese a la iglesia en busca de ayuda.

Por último, no se conforme con que a su hijo le vaya mal en la escuela. No se resigne a que el niño pierda un año tras otro. Pida ayuda en la escuela, reclame esa ayuda, si no se la dan los maestros, búsquela en la Dirección del Distrito Escolar de su condado o de su ciudad. Y si aún ahí no encuentra ayuda, vaya al Departamento de Educación del Estado de Florida o escriba a Washington DC para que le presten atención a la educación de su hijo.

En Estados Unidos la educación es obligatoria para todos los niños que se encuentran en su territorio.

No desproveche para sus hijos la oportunidad de tener una mejor vida gracias a los estudios, gracias a la educación.