Estados Unidos compra seis aviones para deportar a migrantes
La compra forma parte del aumento del presupuesto para reforzar la aplicación de la ley migratoria.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) firmó un contrato cercano a los US$ 140 millones para comprar seis aviones Boeing 737 destinados exclusivamente a operaciones de deportación, con lo que la agencia podrá operar su propia flota aérea en lugar de depender de vuelos chárter contratados con compañías privadas.
La compra forma parte del paquete de US$ 170 mil millones aprobado este año por el Congreso para respaldar la agenda de control migratorio y fronterizo del gobierno del presidente Donald Trump.
Hasta ahora, el brazo encargado de deportaciones, la U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), ha dependido de vuelos charteados por aerolíneas privadas. Con esta adquisición, la operación pasa a ser directa y manejada por el gobierno, lo que permitiría, según las autoridades, optimizar los vuelos, reducir costos y acelerarlas expulsiones.
De acuerdo con la información difundida, los Boeing 737 adquiridos pueden tener una capacidad de entre 80 y 200 pasajeros, dependiendo de su configuración, lo que permitiría transportar un mayor volumen de personas por vuelo.
Ese cambio representa un giro importante en la estrategia migratoria de Estados Unidos: al tener su propia flota, el gobierno afirma poder ejecutar deportaciones de forma más “eficiente y continua”.
Sin embargo, persisten dudas sobre la transparencia del proceso: los detalles sobre los modelos exactos de los aviones, su configuración de plazas y su calendario de operaciones no han sido completamente revelados por las autoridades.
Este anuncio se da en un contexto de intensificación de las políticas migratorias, con un número elevado de deportaciones en lo que va del año, y con medidas destinadas a reforzar los controles fronterizos y de los flujos migratorios hacia, desde y dentro de Estados Unidos.
