Jueza frena uso de tropas en protestas contra acciones migratorias

Con la decisión judicial, la administración Trump no podrá movilizar fuerzas armadas ni de reserva en tareas de control civil mientras el litigio siga abierto.

La jueza federal Karin J. Immergut, designada por el expresidente Donald Trump, emitió una orden judicial de emergencia que impide al gobierno federal desplegar tropas de la Guardia Nacional en Portland y otras ciudades mientras continúan las protestas contra las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Desde hace varias semanas, Portland se ha convertido en el epicentro de manifestaciones en rechazo a las operaciones de ICE, que han resultado en la detención de decenas de migrantes en la región. Las protestas comenzaron luego de que agentes federales realizaran arrestos fuera de escuelas, hospitales y zonas residenciales, lo que provocó indignación en comunidades inmigrantes y grupos defensores de derechos humanos.

Organizaciones locales denuncian que los operativos se llevan a cabo con fuerza excesiva y sin órdenes judiciales claras, afectando incluso a familias con miembros nacidos en Estados Unidos. Ante la presión social, las marchas se extendieron hasta el centro de la ciudad y los alrededores de las oficinas del ICE, donde en los últimos días se registraron enfrentamientos con gases lacrimógenos y arrestos.

La decisión de la jueza

En su resolución, la jueza Immergut argumentó que el Ejecutivo no demostró una necesidad urgente ni una amenaza real que justificara la intervención de tropas para controlar las protestas.
Calificó la solicitud de la Casa Blanca como “una respuesta desproporcionada ante disturbios de baja intensidad”, y señaló que las autoridades locales “mantienen la capacidad y el derecho de atender el orden público sin intervención militar”.

La orden judicial bloquea temporalmente el uso de la Guardia Nacional de Oregón, y amplía la restricción para impedir el despliegue de tropas desde otros estados como California y Texas, que ya habían sido consideradas para apoyar las operaciones en Portland.

Reacciones y ambiente en las calles

Tras conocerse el fallo, miles de manifestantes celebraron la decisión frente a la sede del ICE y en el centro de Portland. Carteles con mensajes como “No somos enemigos” y “Migrar no es un crimen” se multiplicaron durante la noche.

La gobernadora de Oregón agradeció el respaldo judicial y reafirmó que “la solución a los conflictos sociales no puede pasar por militarizar nuestras calles”.
Por su parte, la administración Trump insistió en que los despliegues son necesarios para “proteger propiedades federales y restaurar el orden”.

Las protestas contra los arrestos migratorios se han extendido a otras ciudades como Seattle, San Francisco y Los Ángeles, donde colectivos exigen la suspensión de las redadas y una revisión profunda de las políticas de deportación.