Experto alerta: Trump planearía deportaciones en tres fases y afectaría a más de 1.2 millones de migrantes
Jeff Stewart, defensor de migrantes en Ohio, describe el plan más probable de deportaciones masivas bajo el gobierno de Donald Trump y ofrece una guía práctica para guatemaltecos en EE.UU.
Conoce bien Guatemala y ha trabajado con cientos, sino miles, de guatemaltecos en el estado de Ohio. Su agenda está siempre llena. Decenas de personas le buscan cada día para pedirle ayuda. Suele no decirle que no a nadie. Y eso hace de Jeff Stewart, un hombre siempre ocupado.
“Soy el coordinador de servicios del Centro San José en Canton, Ohio. Esta es una agencia sin fines de lucro que da apoyo a trabajadores inmigrantes en sus trámites, les ofrece servicios sociales y otros asuntos. Somos un centro obrero apoyando a los trabajadores en cualquier asunto que les cae. Y mucho de nuestro trabajo es en materia de inmigración. Representamos a personas en las cortes de inmigración, planteamos aplicaciones afirmativas y, por supuesto, trabajamos con gente que han sido detenidos en el estado de Ohio”, explica Stewart.

¿Hay una población grande de Guatemala en el área en donde opera el Centro San José?
Alrededor de Canton hay probablemente diez mil guatemaltecos. Pero si se toma en cuenta otras poblaciones cercanas y condados, yo diría que en total, tal vez alrededor de nosotros hay como 20 mil guatemaltecos.
¿Qué temor se percibe entre los guatemaltecos después del triunfo de Donald Trump? ¿Temen una deportación masiva?
Hay temor. No tanto como creíamos, pero lo hay. Yo creo que más temor tenemos nosotros que estamos apoyando a la comunidad que en la mera comunidad. Muchos de ellos ya vivieron los primeros cuatro años de Trump y están listos, preparados, para vivir otros cuatro años [de su Presidencia].
Además, mucho de su vida consiste en vivir el día, trabajar duro, apoyar a sus familias. Y entonces no tienen tanto tiempo en pensar qué va a pasar, cómo lo va a pasar. Pero sí, hay un temor dentro de la comunidad.
¿Y ustedes en el Centro San José qué temen?
Nosotros pensamos que no va a haber deportaciones masivas en el sentido que muchos temen que van a agarrar gente, guiarlos a un campo o estadio [para concentrarlos] y de ahí empezar a mandar gente [de vuelta a sus países]. Eso no va a pasar por varias razones. La primera es por una razón logística.
No hay el espacio de detención, no hay los agentes suficientes y no hay los aviones o transporte necesarios para hacer eso. Lo que nosotros tememos es que van a implementar bastante rápido un programa de deportación en tres áreas. La primera área será gente que están bajo una orden final.
¿Un orden final es una orden de expulsión del país?
Sí. Hay dos razones por las cuales la gente tiene una orden final. Una de ellas es porque cruzaron la frontera y ya habían sido expulsados de Estados Unidos antes, pero lo dejaron entrar porque entraron con sus niños que estaban huyendo de una situación de violencia o entraron con sus niños que habían nacido en un tiempo previo en el cual vivieron en este país. Y entonces cruzaron y desde el momento que entraron ya tenían ese orden final, pero lo dejaron entrar por razones humanitarias.
La otra gente que tiene orden final son gente que estaban aquí, tenían cita ante una corte de inmigración, han hecho todo el proceso y al final su caso de petición de asilo fue denegado. Y tienen orden final, pero también por tal vez tener varios niños aquí, tener raíces de la comunidad, en vez de ser expulsados lo han dejado quedarse aquí.
En todo el territorio de Estados Unidos debe haber más o menos 1.2 millones de personas en esta situación. Con una orden final.
¿Cuál creen que será la segunda etapa de deportación masiva?
El segundo caso serían los migrantes que beneficiados por un parole (permisos especiales por razones humanitarias), deferred action (un permiso discrecional ofrecido al migrante para retrasar su orden de expulsión del país), los de DACA (que entraron al país como niños y se les ha permitido vivir y estudiar sin darles ciudadanía), los que tienen TPS (estatus de protección temporal). Esas son personas que, lo mismo como el primer grupo, están claramente identificadas frente a las autoridades de inmigración. Las autoridades saben dónde viven y pueden ir a buscarlas. Creo que Trump va a tratar de acabar con todo ese tipo de estatus migratorios lo más pronto que puede entrando a su nuevo gobierno.
¿Cuál es el tercer grupo de potenciales deportados?
Y el tercero será gente que tiene contacto con cualquier Policía o cualquier otra fuente de Policía, sea Highway Patrol o lo que sea. Por ejemplo, si me detienen porque voy manejando muy rápido. No tienen licencia y están detenidos. Ya lo vimos en el anterior gobierno de Trump. Las autoridades van a llamar a Inmigración directamente, Inmigración va a llegar y pese a tratarse de una ofensa menor, los van a llevar y poner en proceso de expulsión.
Y con esos tres grupos, estamos hablando de millones de personas. Ese es el temor que tenemos que eso va a pasar rápido.
¿Ustedes creen que puede haber redadas? Por ejemplo, que vayan a buscar poblaciones específicas en sitios específicos.
Sí, creo que habrá redadas en sitios de trabajo. Uno es el sitio donde van a encontrar el máximo número de gente en un sitio enfocado, en lo cual no pueden escapar o huir fácilmente. Entonces creemos que habrá redadas en los trabajos.
Pero recuerde que hacer un redado en un trabajo requiere bastantes agentes de inmigración. Van a tener que elegir dónde y cómo van a hacer esas redadas. Aquí en Ohio sufrimos dos de esas redadas en la primera etapa de Trump.
Se llevaron a bastante gente. Alrededor de 140 la primera vez y la segunda vez como 114 personas.
Pero, ¿cómo van a querer expulsar a estas personas que están trabajando si realmente las empresas estadounidenses necesitan a esos trabajadores? ¿Tú crees que va a haber alguna consideración, por ejemplo, para no expulsar a trabajadores de plantas empacadoras o construcción de casas porque esos trabajadores se necesitan en el país?
Desafortunadamente no. Ellos piensan que si esta gente es expulsada del país, si los trabajadores son deportados, habrá otra gente de la comunidad general [estadounidenses] que pueden reemplazarlos.
El problema es un problema demográfico. Muchos hablan de diferentes perspectivas políticas, pero en parte mi observación o mi análisis es solo demográfico. Si miras a una pirámide poblacional de sexo y edad de Estados Unidos, vas a ver que en las edades de trabajadores aquí falta gente.
Hay una falta de gente para llenar esos trabajos. Creo que le van a hacer un daño a la economía bastante fuerte, pero creo que van a ir adelante con eso sin importarles nada.
¿Y qué deben hacer los guatemaltecos que no tienen un estatus legal en este momento en Estados Unidos para prepararse para el gobierno de Trump? ¿Qué les recomendarías?
Primeramente deben preparar todos sus documentos en un sitio seguro y que alguien que no está en la casa, alguien de confiaza sepa dónde están guardados. Su pasaporte, sus actass de nacimiento, las actas de nacimiento de los niños, pasaportes de los niños si tienen niños aquí, documentos que muestran los bienes que tienen en Estados Unidos (vehículos o casas o locales). Esa es la primera cosa. Tener todo en un sitio seguro donde alguien pueda encontrarlos fácilmente.
Segundo, deben extender un poder, hacer una carta de poder a alguien de confianza de nuevo. Eso es súper importante. Que pueden tener un poder de guardia sobre los niños. Asegurarse que alguien de su confianza, con status legal, pueda cuidar los niños o tal vez transportar los niños de regreso a Guatemala.
Y también necesitarán un poder para manejos los bienes que han reunido en Estados Unidos en caso de ser deportados. Por ejemplo, si tiene que vender un carro o una casa o sacar dinero de su cuenta de banco para mandarlo a ellos cuando ya llegan a Guatemala.
¿Las personas que tienen una green card, es decir,residencia legal, deben también tomar precauciones? ¿Pueden revocar mi residencia legal?
Pueden, pero es un proceso muy difícil y lleva mucho tiempo.
Hay dos partes en este tipo de este proceso. El Presidente tiene un mandato, un poder político y legal bastante amplio para implementar deportaciones y procesos por acción diferida, TPS, implementar en la manera que inmigración va a tratar infracciones menores de tráfico o de eso. Pero también hay procesos que están cubiertos por ley, que está debajo de las leyes que existen, que va a ser muy difícil cambiar porque el Congreso está todavía bastante dividido.
Ese es un proceso en el cual no pueden sólo agarrar a alguien con un green card, con una tarjeta verde y decir, ok, te quitamos tu tarjeta verde. Ese es un proceso largo y un proceso legal en el cual están sus derechos protegidos. Claro, esas personas pueden defenderse acudiendo a una corte.
Y respecto a los envíos de dinero que hacen los guatemaltecos hacia Guatemala, en el gobierno anterior de Trump los migrantes se apresuraron a enviar sumas mayores de dinero al país, ¿crees que el fenómeno pueda ser semejante en esta ocasión, que la gente con mucha ansiedad envíe más dinero, todo su dinero a Guatemala?
Sí, creo que sí. Y creo que deben tener mucho cuidado en cómo lo envían y la manera que es recibido ahí. Una de las cosas que hemos visto en el pasado es que cuando la gente ha sido deportada piensa que en su país encontrará el dinero que ha enviado a sus familiares. Y la familia se lo ha gastado. Esa familia, muchas veces cree que el deportado traerá más dinero y no es así.
Los migrantes deben tener un plan claro de cómo van a guardar, invertir ese dinero si tienen que regresar. Nosotros pensamos que es muy importante que todos que están aquí en una situación insegura tengan un plan de regreso a casa.
Y por último hay otro fenómeno importante que se produce cuando los migrantes temen que pronto van a ser expulsados. Dejan de asistir a clases de inglés o dejan de preocuparse por la educación de sus hijos. Eso también causa mucho daño.
