Las remesas aumentarán para Huehuetenango
El cambio climático pegó muy fuerte en Huehuetenango este año. Primero, falta de lluvia que hasta las lagunas se secaron, luego intensos aguaceros que provocaron que las cosechas se perdieran, subieron los precios de las verduras y afectó la canasta básica, especialmente, las familias pobres.
El cambio climático es una realidad, aunque se diga lo contrario. Los calores intensos, seguidos de unas fuertes lluvias. Esta situación del clima tiene efectos directos en la economía de las comunidades de Huehuetenango que viven de la producción agrícola.
De enero a junio, se experimentó en Huehuetenango calores extremos, que los ventiladores se pendieron como pan caliente. Lo que llamó la atención de los huehuetecos es que la laguna Magdalena, ubicada en el municipio de Chiantla se secará. Seguidamente, se vino una lluvia intensan. Llueve una semana, y la otra hay calor, y así se repitió ese ciclo por meses.
El impacto en la producción agrícola ha sido devastador. Municipios como Aguacatán que producen grandes cantidades de tomate, cebolla y ajo se han visto perjudicados. Las cosechas se han “echado a perder”, así dice la gente.
Hay que tomar en cuenta, que los pequeños agricultores solicitan prestamos a principio del año para sembrar, y conforme van produciendo y vendiendo, van pagando el préstamo. Este año, la situación ha sido difícil para los pequeños productores.
También, para las familias, el precio de las verduras en el mercado subió increíblemente. Por ejemplo, un güisquil Q.10 cada uno, o la libra de tomate a Q.12, como resultado de la poca producción agrícola.
En la recta final del año, en municipios como Aguacatán, las remesas aumentarán ya que las familias perdieron sus cosechas y deben pagar los préstamos agrícolas. Ha sido un año difícil para todos.
El ser humano se resiste a cambiar sus hábitos de consumo, por lo que la producción en los países industrializados continuará igual, por lo que el cambio climático seguirá mostrando su fuerza en países como Guatemala.
Las comunidades productoras tendrán que adaptase y buscare soluciones colectivas para producir los alimentos. No podemos confiar en que el Gobierno, así que está en nosotros planificar o tener medidas de mitigación como puede ser un seguro por cosecha, otras formas de producir de manera controlada, etc.
