Leonela Urrutia: la joven abogada guatemalteca que rompe barreras en EE. UU.
Su historia es ejemplo de superación y determinación: creció en una comunidad marginada en Arizona, fue la primera de su familia en ir a la universidad y, tras varios intentos, logró obtener su licencia como abogada.
Leonela Urrutia es una joven abogada estadounidense con raíces guatemaltecas. Su madre es de Río Dulce, Izabal, y su padre de San Luis Jilotepeque, Jalapa.
Creció en un área con una significativa población hispana en el estado de Arizona y con recursos limitados. Desde niña Leonela demostró una ambición que trascendía su entorno. West Phoenix es para muchos un ghetto. Y ella llegó a sentir que algunos profesores subestimaban su potencial. Su respuesta fue un desempeño académico sobresaliente, llegando a ser presidenta de su clase durante tres años. “Yo siempre les comprobaba que no era ignorante ¿verdad?”, afirma.

La Universidad Estatal de Arizona (ASU) marcó un antes y un después en su vida. Allí, no solo encontró una comunidad de jóvenes latinos con sueños similares, muchos de ellos también de primera generación, hijos de migrantes, sino que también descubrió su vocación por la ciencia política. Una beca destinada a estudiantes latinos le abrió las puertas para conocer a figuras influyentes de la comunidad en Arizona, como el senador Rubén Gallegos. “Yo dije, si ellos pueden, yo puedo. Y ahí me inspiré tanto”, comparte con entusiasmo.
Tras graduarse en 2019, Leonela se trasladó a Colorado para estudiar en la Escuela de Derecho de la Universidad de Denver. Fue en este nuevo entorno académico donde, por primera vez, experimentó una profunda sensación de desarraigo. “Creo que fui la única latina de primera generación en mi clase”.
La falta de representación y la dificultad para establecer conexiones significativas con mentores que no compartían sus experiencias culturales fueron obstáculos importantes. Explicar a su familia las particularidades de su elección profesional, su interés por el derecho gubernamental en lugar del sector privado, añadió una capa adicional de complejidad.
Después de obtener su título en 2022, Leonela se enfrentó al exigente examen de la barra. Falló en dos ocasiones y eso la sumió en la frustración.
“Me sentía como una perdedora porque no obtenía mi licencia”, confiesa con honestidad. Sin embargo, su perseverancia fue recompensada y en 2023 finalmente superó este desafío, comenzando su carrera como abogada.
Según la Conferencia Nacional de Examinadores de la Barra (NCBE, por sus siglas en inglés), la tasa de aprobación general para todas las jurisdicciones en 2023 fue del 58%. Esto significa que el 42% de todos los examinados reprobó el examen de la barra ese año.

Actualmente, Leonela ejerce en la Oficina del fiscal general de Colorado, representando a la agencia de motores y vehículos del Estado. Su trabajo abarca desde la creación de regulaciones hasta la litigación administrativa y constitucional, además del análisis de la constitucionalidad de nuevas leyes. En un campo del derecho donde la presencia latina es minoritaria, Leonela se destaca como una voz joven y prometedora. “Soy la única latina en mi sección. Somos 50 abogados y soy la más joven de mi equipo también”, señala.
Mirando hacia el futuro, Leonela tiene una visión clara de su potencial impacto. Su aspiración de incursionar en la política, ya sea como candidata o trabajando para el gobierno, refleja su profundo compromiso con su comunidad. “En el futuro a mí me encantaría entrar a la política”, afirma con convicción.
Mujeres latinas
Su historia resuena especialmente en un momento en que las mujeres latinas en Estados Unidos, que ya sumaban 22,2 millones en 2022 – representando el 17% de todas las mujeres adultas en el país, según datos del Pew Research Center de 2023 – están mostrando importantes avances en educación y trabajo. De hecho, la proporción de mujeres latinas con título universitario creció del 16% en 2013 al 23% en 2023, y su participación en la fuerza laboral también aumentó, pasando del 65% al 69% en el mismo periodo (ambos datos del Pew Research Center, 2023). Las mujeres latinas sin embargo se encuentran relativamente peor remuneradas que los hombres.
Leonela trabaja pro bono con diversas organizaciones de apoyo a migrantes de origen latino. Una abogada como Leonela no solo entenderá las leyes, sino también el contexto cultural y emocional de esa persona, lo que le permitirá representarla de manera más efectiva y con mayor empatía. Su historia nos muestra que cuando la educación se une a la experiencia de vida, el potencial para generar un cambio positivo en la comunidad latina se multiplica.
La historia de Leonela nos recuerda que invertir en la educación de las mujeres latinas es crucial para construir una comunidad más fuerte y equitativa para todos, donde el talento y el esfuerzo sean recompensados por igual.