Puede haber deportaciones hasta de las ciudades como Los Angeles y San Francisco

El presidente Donald Trump ha anunciado su intención  determinar con la existencia de ciudades y estado santuario y así deportar de forma masiva a inmigrantes indocumentados.

La victoria de Donald Trump como presidente podría conllevar un desafío importante para los millones de migrantes en Estados Unidos. Incluso las ciudades santuario podrían verse afectadas por los planes de Trump en contra de la migración.

En septiembre, Trump aseguró que impulsaría leyes para prohibir las ciudades santuarios, aumentando la aplicación de la ley federal para expulsar a los migrantes indocumentados.

“Estoy anunciando un nuevo plan para acabar con todas las ciudades santuario en Carolina del Norte y en todo nuestro país. No más ciudades santuario”, aseguró Trump durante un mitin de campaña en Wilmington, Carolina del Norte.

Tomando en consideración las promesas de campaña y la subsiguiente victoria de Trump en las elecciones, el antiguo embajador de los Estados Unidos en Guatemala entre 2008 y 2011, Stephen McFarland, dijo que el Gobierno tiene el poder de la iniciativa y lo van a utilizar.

“Lo que entiendo es que las ciudades santuario no van a cooperar con las agencias federales [para capturar y deportar inmigrantes], pero eso no quiere decir que las agencias no puedan llevar a cabo sus funciones, solo no van a tener tanta cooperación. Un gobierno de Trump estaría dispuesto a realizar las acciones, aunque generen oposición, porque están en contra del concepto de santuarios”, dijo McFarland.

El exembajador señaló que Trump querrá insistir en la supremacía federal sobre la legislación estatal, lo cual está en la ley federal. Esto significa que desde la Casa Blanca una orden suya puede valer más que la decisión un gobernador estatal o el alcalde de una ciudad. El gobernador de California, Gavin Newson, ha anunciado ya que tomará medidas para impedir su estado deje de ser un sitio seguro para los migrantes.

¿Qué son las ciudades santuario?

Son jurisdicciones (ciudades, condados o estados) que adoptan políticas para limitar la cooperación con las autoridades federales de inmigración, principalmente el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Por ejemplo, San Francisco y Los Ángeles en California, Nueva York o Chicago en Illinois.

Estas políticas buscan proteger a los migrantes indocumentados al priorizar recursos locales en otras actividades y fomentar la confianza de las comunidades inmigrantes en las autoridades locales.

Estas ciudades no cumplen con solicitudes de detención o “detainers” de ICE, que piden a las autoridades locales retener a personas bajo custodia más allá de su liberación, si son sospechosos de estar indocumentados, limitan el acceso de ICE a cárceles o bases de datos locales.

Además, prefieren enfocarse en personas acusadas de delitos graves, en lugar de cooperar ampliamente en la deportación de inmigrantes sin antecedentes penales y ofrecen servicios legales, acceso a recursos comunitarios y programas de integración para inmigrantes.

Afrenta contra los migrantes

McFarland también enfatizó que, aunque la Corte Suprema de los Estados Unidos tiene una mayoría de seis a tres en favor de los conservadores (quienes podrían favorecer las medidas de Trump), no será un corte títere, pero que al gobierno de Trump también le favorece tener un Senado sin tantos republicanos independientes y una Cámara de Representantes donde la mayoría se acomodará a la línea del presidente.

“Trump tendrá mucho poder, no todo el poder, pero en el tema de la migración, deportaciones y remesas tiene bastante oportunidad de realizar lo que prometió”, enfatizó McFarland, aunque reconoció que hay cortes federales que podría oponerse y demorar los procesos.

Incluso para los solicitantes de asilo podría dificultarse la situación, porque en opinión del embajador, los jueces que ven temas de asilo son en su mayoría administrativos, por lo que en el gobierno de Trump van a insistir en tener más pruebas para demostrar que los solicitantes en realidad ameritan el asilo y será más difícil.

Las ciudades santuario no colaborarán con ICE, pero las autoridades migratorias sí podrían actuar en esos condados.
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