Podcast: Migrar por necesidad, la decisión que transformó a la familia Guerrero
Escuche por nuestro canal de Spotify la historia completa de Gabriela Guerreo y el momento en donde por fin se reencuentra con su padre en Estados Unidos
Abundan los relatos de migrantes que explican las causas por las que partieron de sus países de origen. Suelen coincidir en preocupaciones y aspiraciones similares. Sin embargo, al identificar a cada autor con nombre y apellido se reconoce su individualidad y se otorga respeto a su experiencia y perspectiva.
El Sr. Guerrero, padre de Gabriela o Gaby, había aplicado por la visa americana con permiso de turista. Comprometido con el bienestar de su familia, la idea de marcharse en búsqueda de un ingreso estable fuera de Guatemala empezó a circular por su mente.
Analizando el acto valiente de retirarse solo sin su familia, entendió que solo había dos opciones, y que ambas implicaban altos riesgos y muchos sacrificios. Él y su esposa comprendían que extralimitarse con el pase especifico que le había otorgado Estados Unidos seria incorrecto, pero también sabían que cruzar la frontera de México y Estados Unidos no sería mejor.
Por un lado, irse a EE. UU., por tierra no les saldría barato y sería más riesgoso físicamente. Pero viajar con visa y llegar a trabajar sin el permiso adecuado y encima quedarse tras la fecha de autorización convertiría al padre de Gaby en indocumentado. Tras evaluar la situación desde diferentes ángulos, y por no tener la cantidad alta que suelen cobrar los coyotes o guías, como única y pronta respuesta a las dificultades financieras que enfrentaba la familia, el padre de Gaby decidió usar el pase de entrada a EE. UU. vía área. Esto en la ética lleva por nombre, dilema moral. Ninguna opción era correcta ante la apremiante necesidad y más alguna se tenía que tomar. Es elegir el menor de dos males.
Los pensamientos de la joven Gabriela estaban revueltos. Por momentos decía entender la salida de su padre, pero por otros sentía frustración y enojo. Sabia las razones por las cuales sus padres habían elegido ese camino, pero su corazón no aceptaba ni sabia como asimilar el cambio repentino.
La ausencia

Su padre representaba un gran apoyo moral para ella. Él era a quien llamaba cuando se le presentaban problemas en el camino, y en la etapa donde ella se estrenaba como estudiante universitaria, Gabriela lo quería a su lado en el proceso. A la mañana siguiente tras su partida su ausencia se dejó sentir inmediatamente. Se dio cuenta que su vida nunca sería igual y que a partir de ese momento todo cambiaria. Y en efecto, así fue. Los momentos de unión que vivieron los cuatro, ella, su hermano menor, su madre y padre, solo quedarían como recuerdos.
Inicialmente los padres de Gaby habían planeado que su estadía en EE. UU., seria temporal, el periodo apto para fortalecer las finanzas familiares. Las remesas que enviaría la cabeza de la familia ayudarían con los gastos del hogar, los estudios de Gabriela y de su hermano y contribuir a una pequeña cuenta de ahorro. Ese fue el plan, pero solo fue un plan.
En Guatemala el padre de Gabriela trabajaba como administrador en una empresa cafetalera. La familia originaria de la ciudad de Guatemala no llevaba una vida ostentosa, pero era feliz y gozaba de su compañía los fines de semana. Sin embargo, todo cambio repentinamente. Su padre pasó de dirigir una empresa a trabajar en un restaurante, picando cebolla. No hablaba inglés, desconocía el lugar y no era de ese país, pero tuvo que adaptarse de inmediato para que el plan se concretara lo antes posible.
Cambio de vida

Mientras tanto, en Guatemala, la familia se reorganizó y repartió nuevas responsabilidades entre los tres miembros que permanecieron ahí. Aunque las remesas no tardaron en llegar, su madre asumió también el rol de padre, demostrándose firme ante la ausencia de su esposo, el otro pilar del hogar. Tal vez ninguno de ellos era del todo consciente de cómo paralelamente, todos habían sido afectos por la migración y cómo cada uno, a su manera, iba ajustándose y adaptándose a su nueva realidad.
Para que el plan diera fruto todos tenían que remar desde su respectiva posición. Gabriela y su hermano tenían que continuar con sus estudios; su madre tenía que mantener el hogar, no solo en el sentido literal de proveer alimento y protección a sus hijos sino también preservando el pequeño patrimonio que ella y su esposo habían construido, y que ahora quedaba bajo su responsabilidad.
Por su parte, el padre de Gaby debía seguir enviando remesas, y a la vez cuidar de su propio bienestar en EE. UU., Este plan es el plan que muchas familias imaginan, conversan y analizan, pero cuya verdadera dimensión solo se comprende al vivirlo, cuando se descubren los sacrificios que exige de todos los involucrados.
Escuche por nuestro canal de Spotify la historia completa de Gabriela Guerreo y el momento en donde por fin se reencuentra con su padre en Estados Unidos. 🇺🇸 🎧 Clic aquí