Cómo montar un negocio en Estados Unidos
Emprender un negocio en Estados Unidos no es difícil, puedes hacerlo incluso antes de regularizar tu situación migratoria.
“Poner un negocio en Estados Unidos es mucho más fácil que en Guatemala”, dice Juan Carlos Pocasangre, empresario guatemalteco radicado en Estados Unidos. Como Vicepresidente de la Cámara de Comercio Hispana en Brooklyn se dedica a enseñar a otros migrantes el proceso para abrir una empresa o para mejorarla si ya la tiene.
Trabajó por 10 años para distintos bancos en Nueva York y tiene la experiencia en negocios que le permite guiar a otros en este proceso que, a simple vista parece complicado, pero en realidad no lo es. “Sé cómo pedir un préstamo bancario para una pequeña empresa”, explica.
“No es difícil”, coincide Mayte Barrios, una guatemalteca radicada en Estados Unidos desde hace 20 años, “el problema es que a veces no hay mucha información o todo está en inglés, y cuando uno va a hacer esos trámites la gente es muy racista, lo ven a uno de menos”, lamenta Mayte. Sin embargo, ella lo logró, es dueña de Huehue envíos, una empresa de transporte que lleva paquetes desde Carolina del Sur hasta Guatemala.

Tres pasos a seguir
El primer paso es decidir qué negocio quiere poner. Pocasangre explica que los migrantes pueden abrir el 80% de empresas que existen, las que no pueden abrir son las que requieren de licencias especiales o mucha especialización como una clínica dental o médica. Pero la mayoría de negocios es permitido que sean operados por migrantes, incluso sin documentos.
Puede fundar una panadería, un restaurante, una tienda de abarrotes, un servicio de limpieza a domicilio, de mensajería, de entintado de vidrios para carros, reparación de calzado, costuras… lo que puedan hacer. Cuando lo hayan decidido deben seguir estos pasos.
- Obtener un “tax ID”, es el número para pagar impuestos, parecido a un NIT en Guatemala. Lo puede solicitar cualquier persona con un documento de identificación de su país, un pasaporte o DPI guatemalteco son aceptados. Debe llenar el formulario W-7 que está en la página IRS.gov y enviarlo por correo o llevarlo a una oficina del IRS.
- Al tenerlo debe ir a un Centro de Capacitación, una oficina de la SBA (administración para pequeños negocios) donde le explicarán con detalle qué licencias requiere según el tipo de negocio. Hay centros de capacitación gratuitos con consejería, en todos los estados. También puede pedir apoyo a un experto como Pocasangre, que ofrece talleres y asesoría personal. Un abogado puede ahorrarle tiempo y hacerlo por usted, suelen cobran entre US$800 y US$1,200.
- Abrir su cuenta de banco. El banco le solicitará el número de Tax ID. También puede pedir un crédito si lo necesita. Están disponibles para indocumentados, aunque suelen tener intereses más altos.
Con esos tres pasos está listo. Pocasangre dice que ni siquiera es necesario tener un local, que si usted ofrece algún servicio a domicilio como limpieza, basta con que registre la dirección de su casa.

¿Qué tipo de empresa puede poner?
Existen dos tipos de empresas las LLC (limited liability company) o de responsabilidad limitada o la empresa Propietario único. Pocasangre aconseja siempre pedir la LLC, porque aunque el trámite es más caro y tarda más, puede evitar problemas serios en el futuro.
“Una empresa de propietario único es más sencilla. En 15 minutos se llena el formulario, se pagan $140 le ponen un sello y ya tiene una empresa. Pero sin ninguna protección legal, si alguien demanda puede perder hasta los calcetines”, enfatiza el empresario.
El racismo es un obstáculo
Mayte está trabajando para formar una asociación que ayude a migrantes recién llegados. Ella se ha dado cuenta de que muchas personas tienen dificultades para crecer económicamente y que si recibieran el apoyo necesario lograrían mucho.
“Lamentablemente la gente que viene de un pueblo y a veces no conocen ni siquiera la capital de Guatemala, no están con la mente tan abierta. Vienen con la idea de conseguir un empleo y trabajar y nada más, solo la gente que ya lleva bastante tiempo aquí empieza a ver las cosas que se pueden hacer, que pueden emprender”, cuenta.
Mayte dice que el proceso es fácil pero la falta de información lo hace difícil
“Le dicen a uno llene esta aplicación y ahí le avisamos. Así sin mayor información, entonces tiene uno tiene que insistir, preguntar qué hago, qué tengo que hacer después de aquí. Es un poco difícil en ese aspecto, pero cuando uno ya aprende a hacerlo se da cuenta de que es fácil, que si lo hubiera sabido desde el principio hubiera tardado mucho menos. Cosas que, por no saber, le toman tres meses, se podían resolver en un mes”.
Su negocio empezó con cajas que enviaban a Huehuetenango, hicieron las cuentas, verificaron el pago del transporte, el valor de los impuestos y se lanzaron al agua. Parecía un negocio redondo, pero no lo fue. Perdió cerca de nueve mil dólares. No tenía hasta ese momento idea de lo burocrático y complicado que eran las aduanas en Guatemala. Retuvieron su mercadería más de tres meses y cobraron más de lo esperado.
Fue un golpe duro, sin embargo, no la venció. Encontró que la mejor manera era por carga aérea y hoy en día el negocio funciona bien, hacen envíos semanales desde Carolina del Norte hasta Guatemala. Eso le sirvió para empezar otro negocio, un carro de comida que tiene en Estados Unidos.
“Otra cosa importante es que para poner un negocio se necesitan muchas licencias, todo ese proceso se sufre un poco”, recuerda.
La guatemalteca quiere ver a todos sus compatriotas superarse, que consigan y hagan crecer sus negocios, por eso trabaja para crear esa asociación que les haga ver que hay posibilidades más allá de un sueldo limitado y escaso.
