Podcast: Daniel López, el maestro de ceremonias guatemalteco en Florida
Migrante desde los 17 años, desafió la timidez de su juventud para descubrir su pasión por las comunicaciones, un camino que comenzó al dirigir oraciones en su iglesia local.
Al ver a alguien desempeñar algún tipo de trabajo fuera de lo habitual ¿se han preguntado alguna vez ¿y cómo llegó a hacer eso? ¿No les ha irrumpido la curiosidad por saber si esa persona se matriculó en algún curso o si practicó los fines de semana? o ¿será toda una casualidad?
Daniel López, procedente de San Pedro Soloma, Huehuetenango, se ha convertido en un maestro de ceremonias cotizado dentro de su comunidad. Aunque él radique en la ciudad de Stuart, Florida, ha sido contratado para amenizar bodas, quinceañeras, aniversarios entre otro tipo de eventos desde Port St. Lucie hasta Boynton Beach, Florida ciudades vecinas y con mayor concentración de guatemaltecos. Llegó a EE. UU. en el 2000 cuando tenía 17 años. Lleva más tiempo en este país que el tiempo que estuvo en Guatemala. Su experiencia laboral se concentra, mayormente, en el mantenimiento de campos de golf, una ocupación conocida en el área, ya que fácilmente hay más de 1,000 campos en todo el estado de Florida de acuerdo con el National Golf Foundation. La pregunta consecuente es, ¿y cómo se convirtió en maestro de ceremonias?

Daniel cuenta que desde niño la timidez le ganaba. Aunque ciertamente, tampoco tuvo varios espacios en donde desenvolverse o donde practicar diferentes actividades que le dieran la seguridad de socializarse. A los 8 años, después del fallecimiento de su padre, sus hermanos mayores empezaron a emigrar hacia Estados Unidos. En su familia había 12 hermanos; 7 hombres y 5 mujeres. Uno tras otro fue dejándolo al lado de su madre. Con poca ilusión era complejo proyectarse grandes cosas, y lo único que aproximadamente le atraía era una carrera que aún no se ofrecía en su municipio. El curso de diseño gráfico se limitaba a la cabecera departamental. Dado a los escasos recursos, su madre no conseguía facilitarle el apoyo monetario que requería una carrera académica.
Por lo que, su salida de Guatemala con destino a Estados Unidos se determinó espontáneamente. No se quería perder más tiempo en descifrar el futuro del joven Daniel en un pueblo donde la mayoría de sus hermanos ya no se encontraban para apoyar. Al cruzar la frontera con tres personas más, llegó a Escondido, California, y si bien es cierto, sin detener el impulso, se trasladó pronto a Ohio, pero solo para estar un par de años mientras preparaba su eventual partida hacia Florida.

Con tres años de experiencia de estar en tierras estadounidenses, entrando a la cúspide de su juventud, el joven huehueteco empezó a observarse con más seguridad y confianza. Estimulado por la nueva etapa en la que se encontraba, tomó clases de inglés por las tardes y se unió a un grupo de jóvenes de su iglesia local. Estos, aunque pequeños pasos, resultaron significativos para su formación absoluta. Con el apoyo de cursos técnicos y operacionales ofrecidos por su trabajo, Daniel López fue desafiando los retos de su pasado, y con el tiempo fue obteniendo liderazgo en su trabajo como en su comunidad.
Una tarde, reunido con el grupo de jóvenes, le pasaron un micrófono para dirigir la oración y posteriormente alguna reflexión bíblica. Fue en ese encuentro que percató un cambio en él, una ilusión que no había tenido antes; el interés por las comunicaciones. Le gustó su voz y sintió que había aterrizado en un sitio que deseaba explorar.
Con el tiempo, sus amistades y seres queridos notaron su potencial como maestro de ceremonias, y en menos tiempo de lo pensado Daniel López embarcó en un nuevo camino, animando fiestas familiares, dirigiendo reuniones y presentándose ante grandes audiencias para eventos locales y de su iglesia.

Ha sido cotizando más por familias guatemaltecas, principalmente oriundas del norte de Huehuetenango. Para ellas, es una voz familiar que entiende sus deseos de preservar las costumbres de sus pueblos, así como resaltar la alegría de sus logros en tierras lejanas.