¡Shukos a la vista!

La comida guatemalteca triunfa en Washigton de la mano de la chef Karla Alonzo.

En 2019 Karla Alonzo, una chef guatemalteca residente en Washington, había comprado un foodtruck y estaba trabajando en arreglarlo y conseguir los permisos de sanidad para ponerlo en marcha. Justo en ese momento le llamó su antiguo jefe para ofrecerle empleo en la cocina de un bar. Ella agradeció el ofrecimiento, pero le informó de que estaba a punto de emprender su propio negocio y no buscaba trabajo, entonces él le hizo una propuesta interesante: alquilarle la cocina de su bar por las mañanas. El bar abría sus puertas a las cinco de la tarde y cerraba en la noche, el resto del tiempo la cocina estaba vacía, Karla podría alquilarlo y empezar con sus recetas de comida tradicional guatemalteca mientras acondicionaba su camión.

Así empezó la chef originaria de Suchitepéquez a preparar comida guatemalteca en Estados Unidos, pero pronto ocurrió algo que nadie esperaba y que vendría a complicar las vidas de todos: la pandemia por Covid 19. El dueño del bar tuvo que cerrar y Karla, angustiada por las circunstancias, se propuso hacer algo para que su emprendimiento sobreviviera a esa tragedia. Entonces tuvo una idea: cajas con comida chapina a domicilio.

“Recordé los menús familiares de Campero y la cajita feliz de McDonald’s y pensé en hacer algo que fuera para toda la familia, niños y adultos”.

En cajas de cartón puso varios shukos, garnachas, rellenitos, churros, una bolsa de Tortrix y las vendió a domicilio en Washington, Virginia y Maryland. La gente, que no podía salir de casa, estuvo encantada con recibir delicias chapinas en su puerta. Fue todo un éxito. Mientras la mayoría de los negocios morían durante la pandemia, el de Karla crecía. Tuvo que contratar a cuatro repartidores y hubo días en los que recibió hasta 400 pedidos.

Fue así como se dio a conocer, su cocina gustaba, la compraban no solo guatemaltecos, también estadounidenses y migrantes de otras nacionalidades que nunca habían probado un shuko, pero al hacerlo se volvían clientes frecuentes.

Karla forma parte de los 31 millones de empresarios que hay en Estados Unidos, según datos del informe Earthweb: Entrepreneur Statistics 2023. De esos 31 millones de empresas, 8 millones son propiedad de minorías.

Existen desde luego, diferencias, para un extranjero es más difícil emprender, para conseguir un crecimiento económico necesita primero legalizar su situación migratoria y luego enfrentarse a la discriminación que, dependiendo del estado, puede ser mayor o menor. El informe estadístico de emprendedores cuenta que mientras los empresarios estadounidenses tienen en promedio 10 empleados, los migrantes contratan a 8.

Con el fin de la cuarentena la gente ya no quería la caja en casa, quería ir a un restaurante. Karla abrió un local en un parque comercial de restaurantes, muy cerca de la Casa Blanca, frente al campus universitario y a cuadras del hospital, lo que hace que muchas personas se acerquen a probar las delicias de Guate. Actualmente Karla tiene el local y su Foodtruck, va a eventos de migrantes como cumpleaños, bautizos o graduaciones.

¿Dónde encontrarla?

El restaurante se llama Nim Ali Shukos y están en 2000 Pennsylvania Ave NW, Washington D.C.

¿Qué comer?

El plato estrella es el shuko, tienen el “shuko chingón” que lleva picamás o el “shuko transmetro” para gente con buen apetitito, todos cuestan $17