Tortrix y jocotes de corona en Nueva York
Comerciantes guatemaltecos llevan al mercado de Estados Unidos los productos industriales del país, sus frutas y verduras.
Ir al supermercado en Florida o en Chicago y encontrar salsas B&B, la mayonesa Anabelly, el aceite Ideal, los frijoles Ducal y al salir comprar un helado Sarita, para comerlo de camino de vuelta a casa, es una experiencia maravillosa para muchos migrantes. Es como tener a Guatemala un poquito más cerca. Llegar y compartir jocotes de corona con la familia es delicioso. Esta experiencia muchos migrantes la consiguen gracias a empresarios como Francisco Menéndez, de Conservas y Congelados ¡Yaestá! Que desde hace 27 años se dedica a exportar productos chapines a Estados Unidos.
A diferencia de los productos mexicanos (como las diferentes clases de chile o salsas), que se consumen a diario y forman parte de la dieta cotidiana de muchos migrantes de ese país e incluso de muchos estadounidenses, los productos guatemaltecos siguen siendo considerados como productos nostálgicos. El migrante los compra para darse un pequeño gusto, para recordar su entorno.
Estos días de fin de año son ajetreados para don Francisco, que prepara todo para mandar ponche de frutas, hojas de plátano o de maxán para los tamales… hasta xamat, esa hierba a la que también llaman “culantro de chucho o de patio” y que da un sabor especial a las recetas chapinas. Su propósito es que las familias guatemaltecas que cruzaron la frontera de Estados Unidos puedan tener la cena de navidad que merecen y que añoran, lejos de su país.
“En Estados Unidos se están vendiendo todos los productos que se conocen aquí. Por ejemplo, pastas Ina, los néctares Del frutal, salsas B&B, las Anabelly. Todo ese tipo de productos tienen un mercado allá porque la gente asocia, todo lo que usted ve en el súper aquí la gente lo quiere allá”, explica.
No es solo la palabra nostalgia la que aplica, aunque puede que se acerquen y compren los productos por nostalgia, lo cierto es que también buscan marcas que ya conocen, que saben cómo utilizar, les gustan y conocen su calidad. “Al comienzo se le puede llamar nostalgia, porque lo pueden comer por recordarse de su país, pero el primer jocote quizá se lo come por nostalgia, pero los siguientes quince porque le gustan”, dice Menéndez. Para los migrantes es importante también que estén a buen precio.
Marlene Martínez de Agexport cuenta que los empresarios ya no piensan solo en chapines, reconocen que el mercado es mucho más amplio. “Para los exportadores guatemaltecos el espectro ya no es para el migrante guatemalteco, ahora lo identifican como exportaciones al mercado latinoamericano. Algunos empresarios están mandando también productos que son originarios de El Salvador o de otros países”.
Menéndez ha visto cómo ha crecido el mercado de productos chapines en Estados Unidos. “La demanda ha crecido por dos razones. Una es que antes no había muchos productos y hoy ya tenemos en bastantes lugares. La otra, la verdad es una lástima, pero nuestra gente sigue yéndose de Guatemala. Los primeros se fueron por la guerra, se fueron por persecuciones, pero ya estos últimos se han ido porque allá hay un mejor nivel de vida”, opina.
Medicamentos guatemaltecos, indumentaria maya o productos de la tierra (como el chilacayote), además de muchos productos industriales de consumo popular en el país se encuentran disponibles en grandes áreas metropolitanas como Arlington, Virginia o Jamaica, Queens, Nueva York o en sitios con mucha menor presencia de migrantes como Cleveland, Ohio. Los productos guatemaltecos logran un mercado en este inmenso país.

¿Dónde comprar productos chapines?
Los productos chapines se pueden encontrar en tiendas de muchos Estados, principalmente en California, Texas, Georgia, Florida, Washington, Maryland, Pensilvania, Nueva York e Illinois. Pero también en Estados con mucha menor densidad de migrantes guatemaltecos como Ohio. En tiendas pequeñas, especializadas en latinos, pero también en cadenas grandes de supermercados.
“Inicialmente las tiendas grandes no nos volteaban a ver – cuenta Menéndez– entonces nos tocó abrir campo en las tiendas chiquitas, y la gente empezó a comprar. Mucha de nuestra gente se acostumbró a ir a la tienda del barrio, no muy van al súper. Una es por razones de comodidad y otra porque les da un poquito de miedo porque hace unos años hacían redadas en algunos supermercados. Pero, hoy por hoy, ya estamos en cadenas medianas y grandes. En las más grandes como Walmart tenemos muy poquitos productos, unos seis tal vez. Pero en una cadena como Vallarta Super market en California podemos tener unos 80 productos diferentes. En Texas tenemos en los Fiesta; en el área de Nueva York o de Maryland están en los Food Lion o en Shoppers”.

¿Es difícil exportar a Estados Unidos?
Mandar productos de Guatemala a Estados Unidos implica tener muchas licencias y permisos especiales. Las entidades reguladoras se van a asegurar de que sean productos buenos, no tóxicos ni peligrosos, eso significa que los empresarios deben pasar por muchas pruebas. “Son un montón pero son bien claras”, explica Francisco Menéndez, “no se hace uno bolas porque todo es claro. Es cuestión de entenderlo y de completarlo. La economía americana es muy clara y muy amplia, te dice “tienes esto entras, no lo tienes no entras”.
Los favoritos del guatemalteco en EEUU
- Malher (todos los consomés)
- Incaparina
- Chaomein (cualquier chaomein, pero la marca Ina lidera por su precio
- Salsas de soya e inglesa marca Ina
- Salsa Picamas (la verde es la más popular)
- Productos BB en bolsita de mayonesa y ketchup
- Frijoles Ducal
- Pacayas
- Frijoles rojos de seda o piloy
- Harinas de haba y pinol o de algún cereal para hacer atol; corazón de trigo
- Chips (Tortrix, Señorial)
- Pan o roscas de feria
- Chocolate para hacer choco bananos
Bebidas y medicamentos apreciados
- Raptor (se mueve tan bien ese producto que la marca Arizona la empezó a distribuir)
- Adrenalina
- Glucosoral (sueros en vidrio)
- Jugos de naranja La Granja
- Leches de sabor (Shaka Laka o de la marca Sarita)
